domingo, 6 de noviembre de 2011

De encuestas va la cosa.

ESTUDIO PREELECTORAL ELECCIONES GENERALES, 2011
Estudio nº 2.915
Octubre 2011

En pleno hervidero electoral, el CIS nos presentó la semana pasada los resultados del estudio preelectoral realizado durante el 6 y el 23 de octubre.
Tan esperados datos han sido la comidilla de toda publicación y tertulia política que se precie, y todo ello envuelto en un vaivén de opiniones tan diversas, que hacen pensar que en vez de una encuesta, se han hecho tantas como “entendidos” en la materia.

En una cosa sí coinciden todos. La mayoría absoluta del Partido Popular, que el CIS cifra entre 190 y 195 escaños.
Sin embargo, no todo el mundo ha recibido la noticia con la misma alegría; se han escuchado voces dentro de los conservadores que apuntaban a un inflamiento a conciencia de los datos por parte del Centro de Investigaciones Sociológicas a fin de producir el efecto conocido como underdog; o lo que es lo mismo, la indirecta causalidad que puede existir entre la amplia expectativa de éxito y la desmovilización de los votantes que consideran poco necesario su voto para conseguir algo que ya está ganado.

Tomando el muestreo de la encuesta como altamente significativo, son muchos los datos que arroja que nos resultan llamativos e incluso preocupantes.
Uno de los que entraría en esa segunda categoría, se refiere al dato del interés por la política, el cual, para prácticamente un 67% de la población es poco o nada.
¿No nos debería hacer esto pensar siquiera un minuto?
¿Qué factores han llevado a la mayoría de la población a no interesarse por la política o lo político?
¿Qué sentido tiene hacer un estudio preelectoral partiendo de esta premisa?

En cuanto a las variables coyunturales, no hay mucha sorpresa; la visión de nuestra situación política es altamente negativa (podría ser éste dato explicativo de la anterior variable de la que hablábamos). Para escenificarlo, el dato del mínimo porcentaje del 1.6% de los encuestados que consideran que la situación política actual de España es buena o muy buena. El porcentaje disminuye aún más, a un 0.8%, cuando se pregunta por la situación económica y se responde buena o muy buena.
Ésta variable nos ayudará pues, a entender el por qué de la importancia de la teoría del voto económico en estos comicios. Ni racional ni ecológico ni individual; ¡es el económico, estúpido! como diría aquel famoso ex Presidente estadounidense.

Una pena que en los estudios a nivel macro sea tan difícil incluir lo cualitativo, pues sería interesante conocer la opinión de ese porcentaje tan optimista. Quizá sean políticos. Nunca lo sabremos.

Lo que respecta a la valoración de la actuación del Gobierno socialista en esta legislatura, los datos tampoco sorprenden demasiado; empleo y economía son las dos variables peor paradas, seguidas de una tercera que, en gran parte, podría ser consecuencia de las dos primeras, la inmigración.

Por el contra el Gobierno aprueba, o mejor dicho, “suspende menos”, en igualdad entre hombres y mujeres, políticas sociales y seguridad ciudadana. Esta última variable, junto a la del terrorismo, habrían de ser analizadas con algo más de posterioridad al anuncio del cese definitivo de la actividad armada de ETA, realizado el día 20 de octubre, momento en el cual se realizaba la encuesta, para conocer realmente la trascendencia de la noticia con respecto a la valoración del Gobierno en ese ámbito.

Tanto populares como socialistas parecen haber tomado nota de estos datos, ya que, respectivamente, economía y empleo por un lado, y políticas y derechos sociales por otros, son los caballos de batalla de ambos partidos de frente a la campaña electoral.

Un 72% de los encuestados piensan ir a votar con seguridad, pero de ese porcentaje hay un casi 32% que aún no tiene decidido a quién.
¿Se responden ahora al por qué de la importancia dada por los Partidos a la campaña electoral?

Y he aquí mis dos preguntas favoritas, con sus respectivas respuestas dentro de todo el cuestionario. No tienen desperdicio.
La pregunta número 11 (la que ha creado todos los titulares) pretende conocer la estimación de voto, es decir, en el supuesto que mañana se celebrasen elecciones generales, ¿a qué partido o coalición votaría Ud.?
La respuesta no deja lugar a dudas: PSOE un 17.9%; PP un 30.5%; IU un  4.5% y UPyD con un 2.3% de los votos encabezan el ranking. El titular aquí está bastante claro.

Pero sigamos leyendo la siguiente pregunta; en todo caso, ¿por cuál de los siguientes partidos o coaliciones siente Ud. más simpatía o cuál considera más cercano a sus propias ideas?
Siguiendo un razonamiento lógico, los porcentajes no deberían variar demasiado de los de la anterior pregunta. Sin embargo… un 25.4% de los encuestados afirman sentirse identificado o cercano con los postulados del PSOE frente a un 25.2% que lo hacen al Partido Popular. IU y UPyD repiten casi porcentajes.

El modelo explicativo del voto que se ajusta a esto es, como se ha apuntado antes, el modelo económico, descartando de plano una explicación más ideológica.
Podríamos explicarlo también apuntando como consecuencia al denominado efecto bandwagon o, para que nos entendamos, el efecto del “me apunto al caballo ganador”

Por lo que toca a valoración de líderes llama la atención que de los 12 propuestos no haya ninguno que pase del 5 (otro titular, “la clase política suspende en su conjunto).
La líder mejor valorada es Rosa Díez con un 4.9 que la deja a las puertas del aprobado; mientras que de los candidatos de los partidos mayoritarios, Alfredo Pérez Rubalcaba se sitúa unas décimas por encima de Mariano Rajoy con un 4.54 y un 4.43 respectivamente.

El último de la clase; Jose Luís Rodríguez Zapatero. Será quizá porque le ha tocado ser delegado en los años más complicados del curso.

Otra de las variables que me ha llamado la atención es la de quién cree que va a ganar las elecciones. La respuesta supera incluso las expectativas del voto, el 82.1% cree que ganará el PP, frente al 4.2% que cree que lo hará el PSOE.
¿Resulta de esto que hasta los propios socialistas han tomado conciencia de su derrota?
¿Efecto underdog? ¿O bandwagon?



Resumiendo y para concluir:

-          La sensación generalizada de que el Partido Popular va a ganar las elecciones con una mayoría absoluta amplia puede jugar tanto a su favor como a su contra

-          El voto mayoritario, a la vista de los resultados de la encuesta, se va a motivar en casi su totalidad en aspectos económicos y no racionales o ecológicos

-          Los Partidos minoritarios en auge, como puede ser UPyD o EQUO parecen no tener la fuerza suficiente que la opinión generalizada les da; puesto que en la estimación de voto ninguno consigue escaños para formar grupo parlamentario propio (se necesitan 5 escaños)

El desenlace: el 20 de noviembre.